Noticias e información importante de nuestros bosques y selvas.
6 ago
Por Emilio Cruz

Para conmemorar el día mundial del medio ambiente, alumnos de la Facultad de Arquitectura de la UNAM organizaron una exposición la cual titularon “Exposición Cambia: pequeños actos grandes efectos”
Con una innovadora instalación en la que combinaron materiales renovables como hojas de maíz montadas sobre una malla gallinera, formaron un gran círculo que sirvió de mampara para fotos e información de esos pequeños actos que la gente realiza para lograr grandes efectos a favor del medio ambiente.

Por ejemplo gente que con una bicicleta construye una licuadora, un molino, universitarios que diseñan un automóvil “zero-emisiones”, organizaciones que promueven el ecoturismo como una manera de convivir de una manera amigable con el medio ambiente.
En estos pequeños actos se incluyó el esfuerzo que miles de voluntarios junto con Reforestamos México hacen en las reforestaciones del “Cinturón Verde del Valle de México”, proyecto en el que se plantan al rededor 100 mil árboles al año en Áreas de Conservación en el Distrito Federal y terrenos forestales circundantes de la Ciudad de México.

La exposición fue contemplada por los alumnos de la Universidad Nacional Autónoma de México, en el lobby de la Facultad de Arquitectura.
2 jul
Por Alicia Sordo

Cada año perdemos más 300 mil hectáreas de bosques y selvas mexicanos, lo que equivale a 600 mil canchas de futbol, esto ocasiona daños irreversibles a los servicios ambientales y genera emisiones de gases efecto invernadero a la atmósfera. El principal causante de este mal es el hombre.
Entre los años de 1976 y 1993 se perdieron 29 mil 765 kilómetros cuadrados de bosque (superficie equivalente al estado de Guanajuato) y de 1993 a 2000 otros 54 mil 306 km2 (superficie equivalente al estado de Campeche).
Te has detenido un momento a preguntarte: ¿Qué hago yo? ¿Mis acciones contribuyen a mejorar o a empeorar este panorama?
Existen algunas recomendaciones que nos acercan a una conciencia medioambiental, sin duda un primer paso es leerlas y entenderlas, sin embargo la solución está en hacerlas parte de nuestra vida diaria.
Cuidar el aire y el clima: Disminuye el consumo de combustible y de energía eléctrica. Al hacer esto reduces la emisión de gases contaminantes y combates el calentamiento global. Comparte tu coche, infla bien las llantas, desconecta aparatos que no utilices, utiliza focos ahorradores de energía, planta árboles para limpiar la atmósfera.
Cuidar el agua: Reduce tu consumo para que a todos nos alcance. Revisa que no haya fugas. Planta árboles para que se filtre agua al subsuelo.
Cuidar el suelo: Separa la basura en orgánica e inorgánica. Si vistas los bosques no dejes basura y por favor, no prendas fogatas.
Otra acción que es de suma importancia es reforestar, ¡planta muchos árboles!
Reforestamos México ha plantado 6.8 millones de árboles desde el 2002
¿Cuántos árboles vas a plantar este año?
Visita www.reforestamosmexico.org/CO2, en este portal, de una manera muy sencilla podrás saber cuántos arboles debes plantar.
Únete a alguna reforestación, para mayores informes contáctanos a voluntarios@reforestamosmexico.org.
¡Gracias a ti podemos ayudar al planeta!
30 jun
Por: Jill Begovich Klett
Es poco probable que no conozcas la frase que utilicé como título de esta pequeña reflexión. El mundialmente conocido poeta José Martí, originario de Cuba, no sólo aportó a este mundo poemas y prosa, también fue un reconocido político y filósofo, por lo que es difícil no concordar con la puntualidad de su pensamiento que dice: “Hay tres cosas que cada persona debería hacer durante su vida: plantar un árbol, tener un hijo y escribir un libro.”

Hace más de un siglo que Martí murió. Y sin duda, el mundo en el que él vivió no es el mismo que habitamos nosotros. El ritmo de vida que llevamos es tan vertiginoso, que encontrar tiempo para escribir un artículo parece imposible; no se diga un libro. Los espacios en los que vivimos son cada vez más caóticos, más egoístas y más inhumanos, al grado de que tomar la decisión de traer a un bebé a este mundo no es nada sencillo. Y frente a estos dos enormes logros, que requieren de gran esfuerzo, sacrificio y dedicación, el Apóstol, como se refieren los cubanos a Martí, decidió anteponer una acción que parece de lo más sencilla e intrascendente: plantar un árbol.

La pregunta es por qué. Hace cien años no se hablaba de cambio climático, ni de gases de efecto invernadero, ni de protocolos de Kyoto. La situación de los bosques a finales del Siglo XIX no era remotamente cercana al apocalipsis forestal al que nos enfrentamos. ¿Por qué igualar en valor el hecho de plantar un árbol con tener un hijo o con escribir un libro? Si me permiten especular, creo que es una forma de agradecerle a nuestro planeta todo lo que nos ofrece.
Pero hoy en día, reforestar no se reduce sólo a un acto simbólico. Es absolutamente necesario que ayudemos a reparar el daño que le hemos causado a la Tierra con nuestra desenfrenada manera de vivir. No entraré en detalle, pero hay que recordar todos los beneficios que obtenemos de las áreas forestales, y en efecto, respirar aire limpio está entre ellos…
Reforestamos México está consciente de la aterradora situación forestal que vive nuestro país. Hemos acabado con el 50% de los bosques templados y selvas bajas y con el 90% de los bosques de niebla y selvas tropicales. Por ello, esta organización se ha dado a la tarea de reforestar el equivalente a más de 10 mil canchas de futbol, es decir, 6.8 millones de árboles plantados desde 2002.
El 5 de junio es el Día Mundial del Medio Ambiente: festéjalo plantando un árbol y date así la oportunidad de agradecerle a nuestro planeta todo lo que nos ofrece. Muchas veces necesitamos un pretexto para ponernos en acción. Pues éste es uno excelente para ensuciarte las manos y entrar en contacto con la naturaleza. Y piénsalo de esta manera, ya sólo te faltará escribir un libro y tener un hijo…
6 mar
Por: Jill Begovich Klett

Foto:http://www.arqhys.com/arquitectura/imagenes/Comprar%20una%20casa%20Ecologica.jpg
Al volvernos más conscientes de la importancia de preservar el medio ambiente, nos damos cuenta de cómo ciertas acciones actúan en detrimento del mismo. Sabemos de lo imperativo que es cuidar el agua, reducir nuestro consumo de energía y hasta reciclar. Estamos conscientes de que, al salir de casa y transportarnos a nuestras actividades diarias, estamos dejando una gran huella negativa en el medio ambiente. Pero, ¿qué pasa mientras estamos en casa?
Nuestro hogar es una gran fábrica de emisiones contaminantes. Usamos enormes cantidades de agua que se consumen y se van al desagüe, energía para encender televisiones, computadoras, lavadoras y otros electrodomésticos, producimos varias bolsas de basura cada día. Es más, la propia construcción de nuestra casa tuvo un impacto negativo en la comunidad donde vivimos.
Es por lo anterior que existe una nueva opción para cuidar del medio ambiente y al mismo tiempo, disfrutar de la comodidad de un hogar. Esta opción son las casas ecológicas. Una forma de definir una casa ecológica ideal es que actúan como un ecosistema en sí mismas. Producen, recolectan y almacenan los recursos que usan (como agua, luz, comida y materiales). En contraste, una casa normal utiliza los recursos hasta degradarlos por completo y arroja los residuos al medio ambiente, contaminándolo.
Para entender mejor la diferencia entre una casa ecológica y una normal, se puede decir que en la segunda, el flujo de recursos es unidireccional y en las casas ecológicas es circular. Esto es la clave hacia un desarrollo sustentable. Los ecosistemas hacen uso de la ley de las tres “R´s”: reducción, reutilización y reciclaje y así han subsistido por billones de años. Y es de los propios ecosistemas que los arquitectos de estas viviendas han tomado el ejemplo.
En México, las casas ecológicas ya son una realidad. Tal vez no son aún la réplica exacta del método de un ecosistema, pero sin duda es un comienzo. En el municipio de Villa del Carbón, el gobierno local inició el programa “Fuego Nuevo”, que busca construir vivienda con materiales reciclables como llantas y PET.
Para la construcción de cada vivienda de 42 metros cuadrados se utilizarán 500 llantas “rin 13”. Éstas se rellenarán con tierra y, después de tapar los huecos con adobe y aplanar con cemento, se convertirán en las paredes de la casa. El director de Desarrollo Social del ayuntamiento, Heberto Barrera Fourtoul, apuntó que nuestro país produce 25 millones de llantas de desecho, por lo que no habrá problemas para conseguir el material. En cuanto al PET, se instalarán centros de acopio en el municipio y en otras localidades.
Otra iniciativa del gobierno de Felipe Calderón es el Programa Nacional para el Desarrollo Sostenible 2007-2012, que facilita la construcción de viviendas “ahorradoras de energía” en diferentes áreas metropolitanas del país. Estas casas están equipadas con válvulas ahorradoras de energía, electrodomésticos de alto rendimiento y paneles solares. El INFONAVIT, por su parte, lanzó el programa Hipoteca Verde que otorga un mayor monto de crédito para adquirir vivienda si ésta cuenta con ecotecnología.
En lo que la opción de comprar una casa ecológica en México se vuelva más viable, volvamos a la nuestra un poco más ecológica disminuyendo nuestro consumo de recursos y así, evitar dejar una huella negativa en nuestro paso por este mundo.
4 mar
Por: Antonio Sariñana

Foto: www.unwater.org
Un día después de que entre la primavera se celebrará este año el día mundial del agua, que ahora llevará como título: “Aguas compartidas – oportunidades compartidas.” Cada año la celebración subraya un aspecto de los recursos hídricos en el mundo y se pone de manifiesto que “sin importar en que parte de la corriente nos encontremos, todos compartimos el mismo barco.”
La UNESCO (United Nations Educational, Scientific and Cultural Organization) será la encargada de organizar las actividades correspondientes a este evento y pondrá énfasis en las aguas fronterizas y la disposición internacional para compartir este preciado recurso.
Esta celebración surgió en 1992 durante la conferencia de las Naciones Unidas sobre medio ambiente y desarrollo. La asamblea general designó el 22 de marzo de 1993 como el primer día mundial del agua.
Según gráficas del programa de medio ambiente de las Naciones Unidas, el volumen total de agua en el planeta es de 1.4 billones de kilómetros cúbicos, de los cuales 35 millones son agua dulce, es decir, solamente el 2.5% del total. De esos recursos, el 70% se encuentra en forma de hielo y nieve en zonas como la Antártida. El otro 30% se encuentra en las aguas subterráneas, mientras que los lagos y ríos representan únicamente el 0.3% del agua para consumo humano.
Las Naciones Unidas sugieren que cada persona necesita de 20 a 50 litros diarios de agua para satisfacer necesidades básicas como beber, cocinar y limpiar. Más de uno de cada seis habitantes del planeta no tiene acceso a esa cantidad de agua, es decir, alrededor de 894 millones de personas carecen de agua potable.
En el mundo, los recursos hídricos se consumen de la siguiente forma: el 70% para irrigación, el 22% para la industria y el 8% para consumo doméstico. Se pronostica que para el 2025, 1 800 millones de personas vivirán en zonas de escasez total.
Sin duda, más que un día de fiesta, será un día para reflexionar y actuar.
27 feb
Por: Jill Begovich Klett

Foto: http://www.palmspringspowerbaseball.com/PSP_sponsors/Ben_and_Jerrys_Logo.jpg
Además de ser la compañía creadora de deliciosos helados con curiosos nombres como Cherry García, Chunky Monkey y Phish Food, Ben & Jerry´s se destaca por su compromiso en causas sociales.
Ya pasaron seis años desde que esta compañía lanzó en Estados Unidos su proyecto “Lick Global Warming”, una serie de acciones para reducir sus emisiones de bióxido de carbono y luchar así contra el calentamiento global. Este programa consta de tres pasos principales que han logrado que la producción de helados no tenga un impacto negativo en el medio ambiente.
Según las palabras del co-fundador de esta heladería, Ben Cohen, la tierra es igual que un helado: “Si se derrite, se arruina”. Para demostrar con hechos su preocupación por el medio ambiente, Ben & Jerry´s ha decidido adoptar tres premisas para ser climáticamente neutrales comenzando por utilizar el mínimo de recursos. El segundo paso es usar el máximo de energías renovables posibles y el tercero, compensar el impacto climático de los recursos que quedan tras aplicar las acciones anteriores. Desde abril de 2007, los productos son climáticamente neutrales, desde el ganado hasta el cono.

Foto: http://www.frankejames.com/images/lickgw_3.jpg
Esta compañía aplica la regla de las tres “R´s”: reducción, reutilización y reciclaje. En sus oficinas se recicla, se usa focos de bajo consumo y el 100% de la energía es renovable. Los recipientes en tienda son 100% fabricados de almidón de maíz, material totalmente reciclable.
Dado que la mayor parte de sus emisiones provienen de los procesos de congelación, Ben & Jerry´s ha decidido financiar un proyecto de investigación para desarrollar un congelador compacto ecológico de tecnología termoacústica (que funciona con ondas sonoras) para generar frío.
Además de haber revisado a fondo sus procesos de producción, Ben & Jerry´s ha lanzado distintos programas como “Enfría tus Viajes” y la “Escuela de Cambio Climático”. El primero permite calcular el impacto negativo de los viajes realizados en avión, auto o tren y comprar bonos de carbono para neutralizar las emisiones. La “Escuela de Cambio Climático” permite, a través de pláticas, talleres y visitas a la región polar, ser testigos de los efectos del cambio climático. Los egresados se convierten en embajadores internacionales del tema.
Todos estos esfuerzos demuestran que sí es posible cuidar el medio ambiente. ¡Sólo falta seguir el ejemplo! Si quieres saber cuántas emisiones generas vivita www.calculatusemisiones.com.
26 feb
Por: Jill Begovich Klett

Foto: http://farm3.static.flickr.com/2345/2115424051_b40f83e6d7_o.jpg
En los últimos años se ha desatado una mayor conciencia de los efectos negativos de nuestras actividades turísticas. En respuesta a esta nueva mentalidad surgió el ecoturismo. Esta forma de viajar permitía a los visitantes conocer distintos lugares minimizando el impacto negativo para el ambiente y las comunidades, construyendo conciencia ambiental y cultural, privilegiando la sustentabilidad.
La única contrariedad que encontraban algunos viajeros en el ecoturismo era la disminución en las comodidades otorgadas por el hotel. Sin embrago, esto ya no será un problema, ya que las grandes cadenas hoteleras han comenzado a implementar medidas pro ambientales en sus hoteles de lujo.
Los programas ambientales de estos establecimientos han rendido frutos. La cadena Hilton reportó haber ahorrado 9 millones de dólares en energía a dos años de la implementación de las medidas. Marriot, por su parte, asegura haber reducido sus emisiones de carbono en 70,000 toneladas.
La estrategia adoptada por las cadenas varía desde la neutralización de emisiones de carbono hasta el involucramiento con la comunidad. Una de las medidas más conocida es el programa de reutilización de toallas y sábanas. Con ello, el hotel es capaz de reducir su consumo de energía. El 76% de los hoteles de lujo han implementado esta medida.

Foto: http://www.kiwicollection.com/upload/aroundworld/1196296942-Boracay_use.jpg
Otra forma de disminuir el impacto negativo del turismo es la utilización de dispensadores plásticos estacionarios en vez de amenidades individuales en empaques plásticos, como botellitas de shampoo, acondicionador y crema corporal. Con esto se reduce la producción de residuos en un 70%. Sólo el 20% de los hoteles de lujo han adoptado esta estrategia, probablemente porque suponen que demerita su imagen de lujo y calidad.
Las cadenas hoteleras también han reemplazado los focos incandescentes por iluminación fluorescente y se han registrado en programas de reciclaje y cuidado del agua en la búsqueda de convertirse en establecimientos verdes.
La revista Forbes publicó en septiembre de 2008 la lista de los hoteles más verdes de los Estados Unidos, que encabeza el Marriot de la ciudad de Nueva York, gracias a su política de reducción de consumo de energía en un 25% y el uso de cubiertos biodegradables hechos de papas y soya llamados “spudware”.
También en nuestro país se han tomado medidas para frenar el impacto negativo del turismo. Es el caso de todotulum.org y todotulum.com, una empresa joven que busca realizar campañas de responsabilidad ambiental en la zona de Tulum y la Riviera Maya. En su sitio todotulum.com albergan los links de la mayoría de los restaurantes, bares y hoteles del área. La empresa, en coordinación con Reforestamos México, buscará apoyar proyectos de desarrollo forestal comunitario y manejo forestal sustentable en el área para proteger una de las zonas más ricas en biodiversidad de México.
24 feb
Por Antonio Sariñana

Foto: dothegreenthing.com
Con líneas aéreas como Interjet, Volaris y la recién lanzada Mexicana Inter, tomar un avión es cada día más barato. La principal ventaja de tomar un vuelo es obvia: rapidez. Sin embargo, como dice un sabio dicho popular, “lo barato sale caro.”
La huella ecológica que dejan los aviones es una de las principales fuentes emisoras de gases con efecto invernadero, pero el no saber con precisión qué tanto contaminamos cada vez que viajamos por aire y el no ver inmediatamente el efecto de nuestras acciones, hace más difícil que una industria como las aerolíneas comerciales se quede sin clientes.
En Londres se hizo una protesta la semana pasada para convencer a los ciudadanos de que se queden en el suelo y dejen de volar tanto. La campaña se llama Stay Grounded y se convocó a varias personalidades con el objetivo de que plasmaran en papel sus motivos para dejar de volar. La protesta se consumó cuando lanzaron desde una azotea los aviones de papel y fueron recogidos por personas que esperaban abajo.
Al tener un ritmo de vida como el que se tiene en este siglo XXI es difícil pedirle al mundo que deje de tomar aviones y se transporte de otra manera. Si por cuestiones de trabajo una persona tiene que viajar de América a Europa, dudo que lo haga en un barco por el Océano Atlántico. El tiempo no lo permitiría.
Además, México no se caracteriza por tener una amplia red ferroviaria para que las personas se trasladen de un punto del país a otro. Si dejáramos de volar, la única opción que nos queda es viajar en autobús o en coche. ¿Quién está dispuesto?
Lo que sí se puede es tener más conciencia y evitar vuelos cortos, precisamente esos como los que ofrecen las líneas aéreas de bajo costo. Podemos desplazarnos por tierra y en el caso de los viajes con fines de placer, podría ser una experiencia más rica ver los paisajes que ofrecen las carreteras en vez de las nubes y la turbulencia.
Esperemos que en un futuro muy cercano surja una solución para que los aviones dejen de contaminar. Mientras tanto, lanzar aviones de papel como manera de protesta es una forma original de crear conciencia ecológica.
Espera la nueva calculadora para conocer tus emisiones en avión. Entra a www.calculatusemisiones.com.
27 ene
Por Cristina Alonso Palacios

Durante los últimos meses el mundo entero ha sido testigo de un proceso electoral sin precedentes, que culminó en una noche histórica: la elección de Barack Obama como presidente de Estados Unidos. Este joven senador de Illinois ha hecho creer a millones de personas no solamente en su país, sino en todo el mundo, que es posible el cambio, y durante los siguientes meses todos tendremos la oportunidad de verlo, junto con su equipo, en acción.
Una de las principales promesas que Obama hizo durante su campaña, fue el establecimiento de una serie de innovadoras políticas con las que enfrentará seriamente la situación del cambio climático. Confirmando la urgencia de actuar frente a esta crisis, el plan de Obama y Joe Biden se llama New Energy for America, e incluye importantes acciones.
Primero, se crearán cinco millones de nuevos empleos llamados Green Collar Jobs, enfocados a la construcción de un futuro lleno de energía limpia. Para la creación de estos empleos se invertirán $150 mil millones de dólares. Esta fuerte inversión económica traerá beneficios a corto y largo plazo, y generará mucho trabajo para los norteamericanos. Se planea también promover la producción local de gas natural, y específicamente, construir un ducto de gas natural en Alaska.
Se pretender ahorrar, dentro de 10 años, más petróleo del que actualmente se importa de Venezuela y el Medio Oriente. Esto impulsará la energía limpia, al igual que lo hará el desarrollo de la tecnología con carbón limpio Se duplicarán los proyectos de investigación científica para desarrollar energía limpia, y se invertirá en el entrenamiento de los trabajadores y la industria para adoptar este tipo de tecnología.
Otro de los principales puntos del plan indica que se busca asegurar que para el 2012, el 10% de la electricidad venga de fuentes renovables, y que esa cifra suba a 25% para el 2025. Una forma sumamente eficaz de hacer esto es a través de la promoción de la eficiencia energética. Para ello, todos los nuevos edificios federales que se construyan serán cero-emisiones para el año 2025, y en los siguientes 5 años, serán 40% más eficientes que en la actualidad.
Una importante meta es reducir las emisiones de gases invernadero en un 80% para el año 2050. La reducción de emisiones empezará inmediatamente, estableciendo cada año metas de reducción para que los niveles lleguen en el 2020 a igualar los de 1990. Las medidas para llegar a esto incluyen que corporaciones contaminantes pagaran por cada tonelada de emisiones. De estas utilidades, se sacaran fondos para desarrollar energía limpia, invertir en eficiencia energética y en ayudar a las familias a reducir los precios de su energía. También se van a poner en movimiento un millón de automóviles híbridos para el año 2015. y se van a aclimatar un millón de hogares cada año.
Con todo esto, Barack Obama pretende hacer de Estados Unidos un líder en materia de cambio climático. Como afirmó en su discurso de Portsmouth en el 2007, “No podemos darnos el lujo de tener políticas tímidas cuando esta en juego el futuro de nuestro planeta. El calentamiento global no es un problema de algún día, es un problema de hoy. Estamos rompiendo récords con la intensidad de nuestras tormentas, el número de incendios forestales y los periodos de sequía… Este no es el futuro que quiero para mis hijas. No es el futuro que nadie quiere para sus hijos. Si actuamos ahora y actuamos con valor, no tiene que serlo”.
Estados Unidos es hoy en día un emisor importante de gases invernadero, por lo cual las promesas de Obama son una esperanza enorme para el mundo entero en materia ambiental. Si se cumplen, no solamente mejorarían significativamente la situación presente y futura del cambio climático, sino que también se convertirían en un ejemplo a seguir para el planeta entero.
23 ene

Por Alejandra Cors
Reforestamos México forma parte del proyecto Save the Planet and Win que es una innovadora plataforma de Internet desarrollada para contabilizar y monitorear tu huella de carbono. También, desde esta página www.savetheplanetandwin.com, puedes adquirir compensaciones de carbono para neutralizar la huella de carbono.
Reforestamos México está en la sección de Causas Sociales, en el apartado de Conservación participando con el proyecto de conservación y restauración del Pino Piñonero en Hidalgo. Esta especie es restauradora de suelo y a través de este proyecto combatimos el cambio climático y ayudamos a las comunidades locales a adaptarse a él, y así tú ayudas a disminuir a la huella ambiental.

Pero, ¿cómo es que a través de Save the Planet and Win puedes ayudar a Reforestamos México? Es muy simple, compras compensaciones de carbono de nuestro proyecto o ves la publicidad de los sponsors del sitio y el proyecto del Pino Piñonero recibirá tu donación.
Regístrate como usuario y elige la causa “Reforestamos México” como destino de tus donaciones.
Por medio de estas simples acciones tú contrarrestas los efectos del calentamiento global. ¡Súmate a esta causa!
21 ene
Por Cristina Alonso

El accesorio más buscado de esta temporada no es un abrigo, ni un par de botas para el invierno. Se trata de una simple bolsa de algodón, diseñada para que sus usuarias metan en ella todo lo que normalmente pondrían en una bolsa de plástico. Se llama “I´m Not a Plastic Bag”, creada por la diseñadora británica Anya Hindmarch, y hoy en día está en boca, y en brazo, de todo mundo.
El concepto de “I´m Not a Plastic Bag” comenzó hace un par de años, cuando a la asociación de acción social We Are What We Do se le ocurrió la idea. Esta organización se dedica a promover el cambio social con acciones individuales, bajo la premisa de que si cada uno de nosotros hace un pequeño cambio, se sumará al de la demás gente, generando entonces una gran diferencia. Por ejemplo, We Are What We Do promueve el uso de la bicicleta, o tomar duchas cortas, o bien, negarse a aceptar bolsas de plástico. Ante ésta última, decidieron buscar a un diseñador de renombre para que creara una enorme bolsa donde cupieran libros, ropa, o por supuesto, las compras del supermercado.
Así, se acercaron a Anya Hindmarch, y el resto es historia. La bolsa se empezó a vender en los supermercados ingleses Sainbury´s a un precio de 5 libras, Su meta era convertir la responsabilidad ecológica en algo moderno y atractivo, dando dentro del mismo establecimiento la opción de no llevarse las bolsas de plástico. “I’m Not A Plastic Bag” es práctica, reusable, bonita y llama la atención, lo cual es uno de los mas importantes puntos cuando se trata de moda, y de mensajes importantes.
Y sin duda, la atención se ha puesto sobre las bolsas. Rápidamente se han convertido en un artículo tan popular que ahora se venden hasta en las exclusivas tiendas Fred Segal en Estados Unidos, donde la respuesta ha sido tan abrumadora como en Inglaterra, tanto así que el lanzamiento de las bolsas tuvo que posponerse por exceso de demanda. Las bolsas se venden solamente una por cliente, y han recibido el apoyo de actores, escritores, modelos y hasta el Príncipe Carlos de Inglaterra.
Como todo fenómeno, “I’m Not A Plastic Bag” ha generado críticas por parecer una locura de la moda como cualquier otro, pero a fin de cuentas, no puede negarse que si esta ola de moda promueve valores positivos, hay que verlo como un gran paso. En un país como Inglaterra, esta bolsa es un avance muy importante, pues los ingleses usan mil millones de bolsas de plástico cada año, es decir, 167 por persona. Solamente una de cada 200 bolsas se recicla, y el resto de los plásticos pueden durar hasta 400 años en un relleno sanitario.
Es claro que estamos presenciando un caso muy peculiar dentro de la corriente de la mercadotecnia verde, donde cada día está más de moda cuidar la salud y el medio ambiente. Pero como en todo, hay que tomar el lado positivo del asunto, y darnos cuenta que si la bolsa logra que los clientes piensen dos veces antes de pedir una bolsa de plástico, habrá logrado su cometido. Y por supuesto, nosotros hay que seguir el ejemplo.
19 ene

Por Cristina Alonso Palacios
Los productos naturales y amigables para el planeta eran, hasta hace unos años, casi exclusivos de mercados y tiendas naturistas, pero poco a poco se han ido integrando al mercado como parte de la oferta general, incluso de las marcas más inesperadas. Hace un par de décadas, el plástico y los sintéticos, los alimentos procesados, todo lo fácil y listo para usarse era casi la regla general. Pero afortunadamente, desde fines de los 90 y sobre todo en años recientes, hemos estado presenciando un renacimiento de las marcas verdes, de las compañías preocupadas por el ambiente.
La responsabilidad hacia el propio cuerpo y el entorno se ha ido extendiendo en los consumidores y en las marcas por igual, lo cual hace que sea lógico que cada día sean más los productos que aseguren ser benéficos para quien los consume y para el medio ambiente. Estas son formas de vida, que a fin de cuentas, es a lo que las marcas buscan integrarse.
En un principio, eran pocas las marcas pioneras en ser ecológicamente amigables, como Starbucks, con sus programas de cultivo de café en zonas necesitadas, o The Body Shop, promoviendo el comercio justo y evitando a toda costa las pruebas de producto en animales. Estas marcas siguen siendo hoy líderes en el área, pero ahora se han metido a la lista algunas marcas inesperadas, como Prada o incluso Target, los mega-autoservicios de Estados Unidos.
En México, cada vez encontramos más oferta de productos orgánicos y naturistas, y también empresas que se alían con ONGs o crean sus propias fundaciones para hacerse ecológicamente responsables, como por ejemplo, Banamex, WalMart y Bimbo, quien además, ha lanzado al mercado una línea de empaques biodegradables, volviéndose líder en el campo. Otro ejemplo de marca que sorprende en su involucramiento con lo ambiental es Canon, que en su búsqueda por ser la cámara preferida por los fotógrafos de la naturaleza, ha creado una campaña llamada Clean Earth Campaign, diseñada para unir a sus consumidores con las actividades ambientales.
El movimiento hacia el bienestar lo llevan a cabo marcas y consumidores de la mano. De acuerdo con Laurie Demeritt, presidente del Hartman Group, una compañía de investigación de los mercados de la salud, los productos de “bienestar” como suplementos alimenticios, medicinas naturistas y productos de cuidado personal, crecen entre 15 y 20% al año. Actualmente tienen un valor de $6.4 mil millones de dólares.
Claramente, los consumidores se han vuelto más conscientes de su salud y bienestar, reaccionando ante los efectos que han visto en sus cuerpos y en la tierra, por lo cual se mueven más hacia marcas ecológicamente amigables. De acuerdo con una encuesta Gallup, el 73% de los norteamericanos afirman comprar productos benéficos para el medio ambiente. Ante estos nuevos hábitos, los mercadólogos se preguntan si estas tendencias duraran a largo plazo, o si son una moda pasajera. Mientras pase el tiempo para poder determinar si estos hábitos de consumo durarán, hoy por hoy, los consumidores ya están mucho más conscientes de los ingredientes que contienen las cosas que compran, de sus procesos de elaboración, y de los efectos que tienen en sus vidas y en el entorno.
El mercado verde es una reacción a todo lo procesado y artificial que nos ha rodeado, y es una forma más de incorporar los hábitos responsables con el medio ambiente a nuestra vida diaria.
15 ene
Por Cristina Alonso

Unas vacaciones en un hotel cinco estrellas le caen bien a cualquiera, especialmente después de semanas de mucho trabajo y frío en la ciudad. Pero pensándolo un poco más allá de lo tradicional, también existe la opción de hospedarse en un lugar mucho más sencillo, sin spas ni tiendas, sin servicio a cuartos, donde la experiencia sea inolvidable. Se trata del ecoturismo, un concepto de viajes basados en la responsabilidad social y ambiental.
En sus orígenes, el ecoturismo giraba exclusivamente en torno a la acción social, al voluntariado y el crecimiento personal, buscando que la visita a una localidad tuviera el menor impacto ecológico posible, y que fomentara el crecimiento de la cultura local, siendo estas principalmente indígenas. No era una práctica popular, sino que se llevaba a cabo por parte de gente realmente dedicada a estas causas. Las culturas y la diversidad eran precisamente los principales atractivos del viaje a destinos como Costa Rica, Africa, Antártica, Ecuador o Australia.
En épocas recientes, el ecoturismo se ha ampliado y diversificado, pues antes su target abarcaba solamente a aquellos interesados en el medio ambiente o el bienestar social, pero ahora se ha expandido la buena fama de este tipo de viajes, volviéndose atractivos para gente que antes no lo hubiera considerado. Ahora, quienes buscan una experiencia divertida y novedosa, se dirigen a destinos de ecoturismo, ya sea por medio de agencias dedicadas a él, o bien, buscando el plan ellos mismos.
Los destinos suelen ser exóticos, donde los principales atractivos no son monumentos, museos o centros comerciales, sino la gente, la flora y la fauna. Los precios son accesibles, y se evita el desperdicio y el lujo innecesario. Lo importante es que la experiencia sea positiva para el turista pero también para la localidad, dándole beneficios financieros, ecológicos y que promuevan la sostenibilidad.
El ecoturismo responsable puede incluir actividades que minimicen el impacto negativo del turismo tradicional, como pueden ser el reciclaje, la eficiencia energética, conservación del agua, etc. De esta forma se propicia la sostenibilidad de la zona, la protección de la biodiversidad, y el mínimo impacto sobre el lugar. Es una especie de intercambio ideal, donde tanto turistas como locales dan y obtienen experiencias positivas.
Como la mayoría de los temas que de cierta manera relacionan con medio ambiente y tendencias, el ecoturismo ha generado cierto debate. Los más tradicionales practicantes del ecoturismo critican diciendo que muchos de los hoteles que hoy se anuncian como “destinos de ecoturismo” son simplemente negocios puestos en paisajes espectaculares, sin importarles la verdadera sensibilización que deben tener los visitantes hacia el lugar al que llegan. Incluso, en países como Suecia, Australia y Costa Rica, existen programas de certificación que aseguran que los destinos y los hoteles cuenten con ciertas características.
Asimismo, la economía local puede verse afectada positivamente. Por ejemplo, en países como Costa Rica, Ecuador o Madagascar, el ecoturismo es parte fundamental de la economía. Si en México nos esforzamos por implementarlo de manera responsable tanto empresarios como turistas, seguramente podría ser un gran paso para darle lo mejor al lugar y a quien lo visite.
En México, el ecoturismo esta creciendo increíblemente, atrayendo a mexicanos y extranjeros a sitios espectaculares en Chiapas, Quintana Roo, Campeche, Veracruz, Oaxaca, y otros estados donde la riqueza natural y cultural es digna de ser vivida a profundidad. Estas practicas permiten que la atención de los visitantes se ponga no solamente en la belleza, en la biodiversidad y la herencia cultural, sino también en aquellas situaciones adversas que pueden llegar a enfrentar, como pueden ser pobreza, especies en peligro de extinción, sequías, deforestación, etc. De esta manera, la visita puede fomentar el trabajo para mejorar estos asuntos, y darles a los turistas y a los anfitriones una experiencia enriquecedora, con más recuerdos que solamente souvenirs del lugar.
18 dic
Por: Cristina Alonso
Foto: Treehugger.com
Tan sencillo como se escucha el usar menos energía para obtener el mismo nivel de servicio, el concepto de la eficiencia energética es una de las mejores apuestas para alcanzar la sostenibilidad actualmente. Es una solución importante ante problemas como el calentamiento global y la escasez de combustibles fósiles, y puede llevarse a cabo a través de diferentes vías, todas ellas muy interesantes.
Todos y cada uno de los habitantes del planeta consumimos energía en nuestras actividades diarias, desde bañarnos con agua caliente, hasta encender la computadora, usar el aire acondicionado, o manejar el coche. Los avances tecnológicos han llevado a un incremento muy significativo en el consumo de energía, pero afortunadamente, pueden aprovecharse también para ahorrarla. De acuerdo con un reporte publicado en el 2006 por el McKinsey Global Institute, hoy se cuentan con los suficientes recursos económicos y tecnológicos para mejorar el consumo actual de energía en el mundo, que crece 2.2% anualmente, siendo posible reducirlo hasta a 1%.
El consumo individual puede reducirse con cambios de conducta, con cada persona, formando costumbres de ahorro como desconectar aparatos eléctricos, comprar focos de menor wattage, o usando bicicleta en vez de coche. Sin embargo, existen maneras a gran escala en las que se puede lograr la eficiencia energética. Con cambios en las construcciones, el transporte y la industria, se podría reducir el consumo de energía del mundo en un tercio para el año 2050.
Cuando se habla de edificios eficientes, se trata de construcciones que se deben planear cuidadosamente, desde su misma ubicación. Por ejemplo, un edificio rodeado de vegetación puede recibir mejor sombra y menos viento. Y si se orienta hacia el este u oeste, puede incrementarse el calentamiento natural que aporta la luz del sol. Los sistemas de clima artificial suelen representar un gran gasto energético, por lo que esta es una buena forma de ahorrar en ellos. Esto puede hacerse de otras maneras. Por ejemplo, en edificios construidos en lugares de temperaturas bajas, los techos obscuros absorben calor, trasmitiéndolo al resto de edificio. Por su parte, en climas calientes, los techos blancos ahorran energía.
Al aislar las paredes y bases de las construcciones se puede ahorrar hasta el 50% de pérdida de calor. Y en cuanto a electricidad, puede reducirse su uso al colocar las ventanas y tragaluces de manera inteligente. De cualquier forma, la presencia de luz es indispensable, por lo que cuando ésta se requiera, se deben utilizar focos fluorescentes, que consumen 70% menos energía, duran entre 6 y 10 veces más que los tradicionales incandescentes.
Muchas construcciones modernas incluyen luces que se encienden automáticamente cuando entra la gente a un cuarto, y son muy recomendables para el ahorro de electricidad. Incluso hay sistemas que moderan la intensidad de la luz, dependiendo de la hora.
Los edificios pueden volverse eficientes, y los medios de transporte también. Para volver eficientes a los medios de transporte se han desarrollado numerosas acciones, como disminuir el peso del vehículo para que requiera de menos gasolina. Otra manera de ahorrar combustible es usar llantas con la cantidad correcta de aire. Esa es una acción que puede llevarse a cabo individualmente, como también el comprar aparatos electrodomésticos eficientes. De hecho, muchos de los aparatos que usamos diariamente se han convertido en eficientes sin que lo sepamos. Por ejemplo, un refrigerador actual ocupa 40% menos energía que uno comprado en el 2001.
Para llegar a la verdadera eficiencia energética se requiere de una labor conjunta por parte de todos los sectores de la sociedad, incluyendo civiles, industrias, y por supuesto, gobiernos. Un ejemplo de gobierno que ha implementado exitosamente la eficiencia energética es el estado de California, donde desde los 70′s se puso ésta como prioridad, seguida por electricidad renovable y después, plantas de combustibles fósiles. De esta manera, el consumo de energía de este estado se ha mantenido estable durante décadas, mientras que el del resto de los Estados Unidos se ha duplicado. Es decir, en este país, el consumo promedio por hogar es de 10,000 kwh anual, y cada khw equivale a un kilogramo de CO2 liberado a la atmósfera.
Por esto, para luchar contra el calentamiento global, la eficiencia energética es un paso indispensable para lograr la sustentabilidad.
Fuente: www.efficientenergy.com, y www.energyefficienthomearticles.com
11 dic
Por: Cristina Alonso
Foto: Opengiga.com
El celular se ha convertido en un objeto omnipresente en nuestras vidas. Es posible decir, sin exagerar, que muchos de nosotros somos tan dependientes de él que si se nos olvida o se nos pierde, nos sentimos aislados y desconectados del mundo. Aunque no pueden negarse los beneficios que nos ha traído para comunicarnos, siempre existen las desventajas que vienen con ellos. Además de la dependencia ante la tecnología, podemos hablar de los efectos negativos que los celulares tienen para el medio ambiente.
El problema comienza desde la misma fabricación de los celulares, ya que se consumen grandes cantidades de agua para elaborar los circuitos internos. Asimismo, se ocupa energía eléctrica en el proceso. Pero la peor parte ocurre cuando se desechan los teléfonos, que representan 50,000 toneladas anuales de basura solamente en México, según reporta el Instituto Politécnico Nacional.
Cuando los celulares son depositados en basureros a cielo abierto o rellenos sanitarios, liberan sustancias muy contaminantes como níquel y cadmio, que ensucian los mantos freáticos y el suelo. Incluso, se puede afirmar que los celulares en la basura contribuyen al calentamiento global, pues cuando se descomponen en los tiraderos y derraman tóxicos al aire y al agua, aumentan el fenómeno de la lluvia ácida. Por consecuencia, se contaminan los cuerpos de agua y pueden dañarse los seres vivos que vivan en ellos o en ecosistemas cercanos.
Al conocer estos efectos nocivos para el ambiente que tienen los celulares, no se pueden ignorar, sino que deben tomarse en cuenta al adquirir un teléfono, al deshacerse de él, y al usarlo diariamente. Primero que nada, al comprar un celular, es conveniente comprar aquellos con baterías de menor tamaño, porque gastan menos energía. Sobre esta misma línea, no hay que tener el cargador conectado si no se está utilizando. Finalmente, es importante prolongar el uso del teléfono lo más posible. Si bien los celulares se han convertido prácticamente en un objeto desechable, con un ciclo de vida cada vez más corto, es posible alargarlo si se le da un buen cuidado. También se recomienda que cuando se desee cambiar de modelo, el teléfono se le venda o regale a alguien, de manera que no se tire inmediatamente.
Con el celular, como con casi todos los elementos de nuestra vida cotidiana, es necesario ser responsables hacia el medio ambiente, juntando nuestras acciones una a una para que tengan un impacto positivo.
2 dic
Por: Cristina Alonso
Foto: Bigfoto.com
Al describir un coche podemos explicar su tamaño, modelo, color, o interiores, pero casi nunca se nos ocurre pensar en su eficiencia. Es hora de cambiar eso, e incluir dichas características en lo que consideramos importante. Por eso existe el sitio www.ecovehiculos.gob.mx, el Portal de Indicadores de Eficiencia Energética y Emisiones Vehiculares, donde cada miembro de la población puede informarse sobre la eficiencia energética de su auto.
En este sitio se pueden consultar las características de los coches, calificando su eficiencia, es decir, rendimiento de gasolina, y su limpieza, o bien, emisiones de gases invernadero. De esta manera, se puede decidir que tan conveniente es adquirir cierto modelo de coche si se piensa comprar uno nuevo. Y quienes ya tienen coche, pueden conocer realmente el efecto que éste tiene sobre el medio ambiente, y tomar las medidas posibles para compensar los mismos.
Dentro del portal, existen diferentes formas en las que se pueden clasificar los coches. Una de ellas es Por Calificación de Emisiones, otra es Por Gasto Anual de Combustible. Si el usuario no conoce esos datos sobre su coche, puede revisar la Clasificación de autos: Compactos, De Lujo, Deportivos, SubCompactos, Camionetas, o Camiones de Transporte.
La manera más sencilla de hacer la consulta es Por Marca y Modelo, eligiendo de una lista estas especificaciones y obteniendo una tabla de resultados. Por ejemplo, un coche pequeño y práctico, el Clio de Renault, emite 150 g de CO2 por km, dándole una limpieza de 5 en una escala del 1 al 10. Esto significa que es medianamente limpio, pero sin embargo, cuenta con una gran eficiencia, pues rinde 12.8 km por litro, calificado con 9.
Por otro lado, una camioneta Jeep Wrangler tiene un rendimiento de 7.27 km por litro, haciendo su eficiencia un nivel 4. Su limpieza en cambio es muy buena, pues llega a un nivel de 8. Como puede verse, este portal puede abrirnos los ojos a características interesantes de nuestros coches, ayudando así a que decidamos cual comprar, o bien, a compensar las emisiones del que ya poseemos.
Si después de calificar tu coche te das cuenta del nivel de emisiones que causa, es tu responsabilidad compensarlas, y una forma incomparable de hacerlo es sembrando árboles que absorban el CO2 y produzcan oxígeno. Asimismo, intenta usar menos el coche y usa la bici o tus propios pies, que son el vehículo más eficiente que hay.
No sólo con tu carro contaminas, visita www.calculatusemisiones.com, entérate de cuantas son tus emisiones de bióxido de carbono a la atmósfera y de cómo compensarlas.
11 nov
Por Antonio Sariñana
Foto: www.flickr.com
Después de noventa y tres días de conferencias que contaron con la representación de ciento cuatro países y tres organismos internacionales, el 12 de septiembre concluyó exitosamente la Exposición Internacional Zaragoza. Las conclusiones de este evento se presentaron en el documento llamado la Carta de Zaragoza.
Expo Zaragoza siguió los criterios del Bureau International des Expositions (BIE) y operó de manera conjunta con las Naciones Unidas en materia de agua. Hoy en día las exposiciones son los acontecimientos internacionales con mayor participación directa de los ciudadanos y son un excelente ejercicio de educación cívica.
La Tribuna del Agua acogió y propició la transferencia de conocimientos, el debate y la elaboración de propuestas con el objetivo de resolver los principales retos hídricos del presente y del futuro de la humanidad. El documento se presentó como una serie de recomendaciones divididas en dos incisos: A) Con carácter universal y B) A los poderes públicos, usuarios del agua y ciudadanos.
Una de las propuestas más sobresalientes del inciso A es la creación de una Agencia Mundial del Agua que tendrá como algunas de sus misiones:
De esta manera España continúa su tradición de solucionar los problemas concernientes al agua, ya que existe en Valencia -desde el siglo X- la Corte del Agua, una iniciativa local ocupada en solucionar pacíficamente cualquier conflicto sobre aguas de irrigación.
Para ver la Carta de Zaragoza completa visita www.expozaragoza2008.es
5 nov
La comida orgánica y sus beneficios
Por Cristina Alonso
Son muchos los mitos que giran en torno a la comida orgánica. Entre quienes dicen que los precios son demasiado elevados y quienes critican que solamente se trata de una pose o una moda, se pierde mucha información valiosa sobre estos productos. Antes que nada es básico definir qué es exactamente un producto orgánico. Se trata de frutas y vegetales sembrados sin aditivos, pesticidas ni fertilizantes, o bien, ganado al cual no se le introducen antibióticos ni hormonas.
Los beneficios de consumir productos orgánicos se reflejan tanto dentro como fuera, es decir, dentro de nuestros cuerpos, pero también en el mundo que nos rodea. Empecemos por nosotros mismos: las frutas y verduras que consumimos normalmente, plantadas de manera masiva, se encuentran contaminadas con ciertos pesticidas e insecticidas que se utilizan para los sembradíos. Además, estas mismas sustancias causan que las vitaminas presentes en la comida disminuyan.
En el caso de los productos de ganado, como res, cerdos o bien aves, muchos de los animales son alimentados con ciertas hormonas para hacerlos crecer más o engordar, de manera que nosotros eventualmente recibiremos también esos ingredientes. En el Reino Unido, una de las naciones más interesadas en la expansión del estilo de vida orgánico, se hicieron unos estudios llamados PAN UK, donde se mostraba que casi la mitad de la fruta y verdura vendida en ese país mostraba restos de pesticidas. Un ejemplo alarmante era el pescado, que presentaba pesticidas en casi el 83% de los productos. En estos estudios se dijo que los pesticidas acumulados en el organismo humano pueden llegar a causar cáncer, obesidad y Alzheimer.
Aunque existe debate alrededor de estas declaraciones, es verdad que ingerir alimentos sembrados de forma natural, sin sustancias tóxicas, así como productos de origen animal que no contienen hormonas, es más sano para nosotros. Los alimentos orgánicos pueden contener hasta 50% más nutrientes, vitaminas y minerales que los que generalmente comemos.
Por otro lado, encontramos los beneficios para el medio ambiente. La siembra de frutas y vegetales orgánicos evita la contaminación de los campos con pesticidas, lo cual representa una ventaja muy grande ecológicamente hablando. No solamente se evita la contaminación de la cosecha en sí, sino también de la tierra, el agua y el aire. Además, muchos de los productos orgánicos suelen ser sembrados por productores locales de la región donde se venden, de manera que su traslado no es tan largo. Esto significa una reducción en el uso de gasolina, y de sus respectivas emisiones, dañinas para el ambiente.
Es importante considerar que no cualquier producto que asegure ser orgánico lo es en verdad. Debe incluir el “certificado orgánico” que asegure que se llevaron a cabo todas las prácticas legalmente establecidas para su elaboración. Una vez determinado esto, solamente hace falta nuestra propia convicción para adoptar una alimentación y un estilo de vida orgánico, que como cualquier hábito, empieza con el primer paso.
23 oct
Por Antonio Sariñana
Foto: Antonio Sariñana
A algunas personas les gusta manejar su coche último modelo -o no tan último-, a otros no les queda más remedio que tomar el metro, microbús, trolebús o cualquiera de sus derivados. Otros simplemente disfrutamos de la acción que nos caracteriza como seres erguidos en dos piernas: caminar.
Sea al parque, a la escuela, por las tortillas o mínimo a la tienda de la esquina, caminar es una de esas actividades que dan pie -valga la redundancia- para que pensemos en una cantidad inimaginable de temas sobre la vida cotidiana. No por nada los griegos consideraban al caminar como una herramienta fundamental para el buen aprendizaje y la observación del mundo a nuestro alrededor.
Cuando estés a punto de encender el coche, espera un momento y piensa: ¿es mucha la distancia de aquí hasta el lugar al que voy? Si la respuesta es no, entonces bájate, ponte unas zapatillas cómodas y prepárate para disfrutar de una buena caminata. Verás que el paisaje de todos los días, las calles que aparentemente conoces y los lugares por los que siempre has conducido toman una nueva forma cuando son vistos desde la perspectiva de un peatón. Tal vez caminando conozcas realmente los lugares por los que siempre has transitado.
Quienes vivimos en una ciudad como el Distrito Federal sabemos que las vialidades pueden llegar a ser caóticas. Hay tráfico hasta para entrar a un baño y cualquiera que haya manejado en el periférico seguramente detesta esas conflictivas entradas o salidas para incorporarse a los carriles centrales o laterales.
Tal vez sea imposible caminar todos los días hasta nuestro trabajo, escuela o lugar de actividades, pero no hay duda de que siempre podemos encontrar un momento del día para dar unos cuantos pasos y pensar.
Imagina una ciudad en la que todos los que tienen coche decidieran voluntariamente no utilizarlo los domingos. Sería un día para andar por la ciudad en metro, en bicicleta o con los pies. Nuestro planeta nos lo agradecería, nuestros oídos descansarían y descubriríamos la satisfacción al salirnos de nuestra rutina.
Una sociedad caminante y pensante no le vendría mal a nuestro país.
2 oct
Por Antonio Sariñana
Foto: www.projectwet.org
Los niños son el terreno fértil para sembrar los cambios de comportamiento que nuestro planeta necesita. Son ellos quienes tomarán las riendas del mundo cuando nuestra generación haya desaparecido.
Conscientes de la importancia que tiene el manejo de los recursos naturales para el futuro de la humanidad, surgió en 1984 el Project WET (Water Education for Teachers) con la misión de educar a niños, padres, maestros y comunidades respecto al uso adecuado del agua.
En un principio esta iniciativa se estableció en el estado de Dakota del Norte, después en 1995 se extendió por todo Estados Unidos y para el 2005 estaba implementado en más de 17 países alrededor del mundo.
El Instituto Mexicano de Tecnología del Agua (IMTA) y la Comisión Nacional del Agua (Conagua) son los encargados de dar a conocer este programa educativo en nuestro país. El nombre que eligieron es ¡Encaucemos el Agua! y está dirigido tanto a educadores formales como no formales de niños y jóvenes de preescolar, primaria, secundaria y preparatoria.
La principal herramienta que utilizan los educadores del agua es el “Currículum y Guía de Actividades” que incluye 92 ejercicios que además de enseñar la importancia de este recurso, refuerzan materias como Español, Matemáticas, Historia, Geografía, Biología, Arte, Literatura, Civismo, Química y Ecología.
Sin duda alguna, formar parte de una labor educativa como esta sería de gran ayuda para nuestra comunidad y para el mundo entero. El taller impartido dura 12 horas y tiene un costo de $400 pesos (incluye una guía, los materiales y una constancia). Si quieres obtener más información sobre fechas y lugares disponibles envía un correo electrónico a encaucemos@tlaloc.imta.mx o llama al 01 (777) 329 36 00 extensión 130 y 114.