Por Daniela Montes de Oca

Ha iniciado la 15° Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático, nuestro país, así como los otros 191 países participantes empiezan las negociaciones

La llamada COP15 es el encuentro más esperado del año en material ambiental, en ella se concluirán las negociaciones sobre cambio climático llevadas a cabo en los últimos dos años. Las opiniones acerca de lo esperado están divididas. Gran parte de los delegados han declarado la necesidad de reestructurar el Protocolo de Kioto o en todo caso adoptar un nuevo modelo que vislumbre las actuales necesidades del régimen climático. Hay que tener en mente que el Protocolo de Kioto no caduca en 2012, es la primera etapa de dicho convenio la que concluye con escaso o nulo éxito al no haber sido suficiente para crear un acuerdo vinculante en donde las naciones se comprometieran a reducir sus emisiones en una cantidad suficiente. Aún así, vale la pena rescatar lo aprendido en Kioto.

La disputa entre países desarrollados y en vías de desarrollo se ha dejado ver.  Es bien sabido que la negociación girará en torno a la distribución de los esfuerzos entre los países, el principio tan nombrado “responsabilidades comunes pero diferenciadas” ha sido causa de amplias e inconcluyentes negociaciones. La diferenciación de responsabilidades en cuanto a la producción de gases de efecto invernadero, es hasta el momento, la barrera más alta para lograr un acuerdo.

Será necesario alcanzar un acuerdo global que vislumbre una efectiva mitigación y en ella la oportunidad de una mejor adaptación de todos los sectores de la sociedad mundial a los cambios climáticos que ya se están presentando. Ya lo ha declarado el Informe Stern y más recientemente en México el Informe Galindo, los costos de mitigar las causas del cambio climático será mucho menor, al costo que tendremos que enfrentar en un futuro cercano si no hacemos nada al respecto.

Para México la inacción actual puede costar para el año  2050, poco más del 12% del PIB, en cambio, los costos de mitigar los principales generadores de GEI para 2010 ascenderán apenas al  3% del PIB nacional. Es por ello que México ha fungido en los últimos años como líder reconocido en materia de acciones a favor de la lucha contra el cambio climático.

Nuestro país es hasta el momento, la única nación en vías de desarrollo que cuenta con comunicaciones formales ante la CMNUCC en donde se reportan las emisiones generadas anualmente. A ello sumamos los esfuerzos que desde inicio del actual gobierno federal se han llevado a cabo; entre ellos vale la pena mencionar la creación de una Comisión Intersecretarial de Cambio Climático que con su Estrategia Nacional de Cambio Climático sentó las bases para el llamado Programa Especial de Cambio Climático, publicado este mismo año.

Dicho PECC es un esfuerzo federal transversal, incluyendo a distintas secretarias de estado, entre las que destacan la Secretaria de Hacienda y Crédito Público y la SAGARPA, mismas que históricamente habían tenido una baja participación en temas ambientales pero que resultan cruciales para concretar acciones que SEMARNAT lleva a cabo.

México inicia Copenhague con dos objetivos primordiales. El primero es la presentación de su Cuarta Comunicación acompañada de un firme compromiso de reducción de 50 millones de toneladas de GEI al año 2050. El segundo objetivo será poner en la mesa de negociación el ya anunciado Fondo Verde, mecanismo financiero que bajo la base de “responsabilidad diferenciada” pretende transferir recursos económicos entre los diferentes emisores de GEI. Con el esquema presentado se asegurará el uso de nuevas tecnologías no contaminantes sin que esto sea un problema al desarrollo de países No anexo I. Cabe mencionar que la propuesta Fondo Verde, ya ha sido apoyada en distintos foros por Francia, Reino Unido, Alemania, Brasil, Canadá y Japón.

 Es con estos hechos y  propuestas que México se lanza a Cop15 esperando que Copenhague traduzca los esfuerzos aislados en un accionar político, económico y social vinculante y con miras a combatir los efectos del cambio climático.