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14 jun
Por: Leticia Arcos Romero
Yaax Imix Che, “se levantó en medio del recuerdo de la destrucción de la tierra. Se asentó derecha y alzó su copa pidiendo hojas eternas. Y con sus ramas y sus raíces llamaba a su señor”.
Para los antiguos mayas el ser humano estaba en armonía con la naturaleza divina, y éste se constituye de sustancias vegetales y animales, y se rige por las mismas leyes que el mundo físico. Así hombre y naturaleza están unidos a lo sagrado.
Entre los diversos mitos de los mayas, que se encuentran en el libro del Chilam Balam de Chumayel, narran las creaciones y destrucciones cósmicas, transmitiendo las principales ideas cosmológicas de esta cultura prehispánica. En el capitulo V del libro de los antiguos dioses, se manifiesta la idea de que después de diversas etapas de creación y destrucción de los seres humanos, el espacio celeste se derrumbó, y los Bacabes que son los dioses encargados de sostener el cielo, lo volvieron a levantar, situando en cada esquina a sus árboles divinos y colocando uno de estos al centro, como eje principal del cosmos.
Así, los mayas consideraban que el universo fue concebido como una manifestación de las fuerzas divinas, y el cosmos que estaba en constante movimiento, lo representaron en tres niveles: Plano celeste, plano terrestre e inframundo.
De tal manera que la tierra (plano terrestre) fue imaginada como una plancha cuadrangular, que estaba dividida en cuatro sectores, cada uno de ellos teniendo como símbolo un color, representado con una Ceiba, sobre la cual se posa un pájaro. Estas ceibas son árboles sagrados que sostienen el cielo al lado de los Bacabes, divinidades antropomórficas que también representaban el orden del mundo.
Tanto las ceibas como el pájaro que posaba sobre ellas eran de un color determinado con el cual se identificaba cada región: negro para el oeste, blanco para el norte, rojo para el este y amarillo para el sur.
En la parte central de la plancha terrestre destacaba Yaax Imix Che, la “Gran Madre Ceiba” o Ceiba verde, una gran Ceiba dispuesta en el centro del universo que atraviesa los tres planos: con sus ramas y hojas el plano Celeste, o mundo superior donde habitan los trece dioses Oxlaun-Ti-Ku; con su tallo el plano terrestre donde habitan los hombres; y con sus raíces penetra el inframundo donde habitan los nueve señores de la noche o Bolon-Ti-Ku. Esta imagen del árbol cósmico situado en el centro del mundo es una de las más representativas del simbolismo universal del centro, en los antiguos mayas.
Para nuestras culturas prehispánicas la naturaleza siempre estuvo relacionada con lo divino, las ceibas fueron para los mayas, árboles siempre sagrados, árboles que no podían ser destruidos, supremos y que aparecen incluso representados en el arte junto con sus dioses o deidades, como un simbolismo de su propia existencia. Mito o reflexión, que no estuvo ni está lejos de la realidad para la creación y preservación del mundo. Hoy día la naturaleza se destruye, ya no es una deidad sagrada en la mente de los hombres, seres que lejos de venerarla están exterminando su propia fuente de vida.
El hecho de que nuestros antepasados manifestaran un valor supremo a la naturaleza, no puede considerarse como un sinónimo de idolatría o retraso cultural, sino más bien como una forma de preservar la supervivencia de los mismos hombres que habitan la tierra.
El árbol Ceiba, es considerado un símbolo sagrado en la Mitología Maya y aún se le puede encontrar plantado en el centro de sus comunidades; un buen ejemplo es la zona arqueológica PALENQUE, donde se encuentra la tumba del gobernante maya Pacal junto a una madre Ceiba.
La Ceiba o en países anglosajones Kapok de nombre binomial Ceiba pentandra es un árbol tropical.
Este árbol alcanza una altura de 60 a 70 metros con un tronco grueso que puede llegar a medir más de tres metros de diámetro con contrafuertes. El tronco y muchas de sus ramas mayores están densamente pobladas con espinas largas y robustas. Las hojas están divididas con cinco a nueve hojitas más pequeñas, cada hoja sobrepasa los 20 centímetros. Los árboles adultos producen varios cientos de vainas de semillas de unos 15 centímetros. Las vainas contienen semillas que se encuentran rodeadas por una fibra amarillenta y mullida, que es una mezcla de liguina y de celulosa.

Foto: La imagen muestra la representación del cosmos, aparece la madre ceiba junto a la deidad. Esta estela 25 de Izapa, se encuentra en el museo de Soconusco en Chiapas.
4 Respuestas for "El árbol sagrado"
Leticia,
Me gustaría saber en dónde está ubicada esta ceiba en particular. Podrías ayudarme con este dato. Te lo agadecería mucho
Claudia AA
Gracias por compartir esta informacion tan importante y valiosa sobre la Ceiba en particular es uno de los árboles que admiro y me gusta mucho, soy agronomo y afortunadamente conozco bien estos árboles gracias nuevamente y ojala pudiera obtener màs informacion sobre estos magnificos arboles.
Para Francisco, espero te sean conocidos los nombres
de:
Luis Gamboa
Mariano Matamoros
Pablo Cuello Ramos
César
si es asi, enviame un mensaje.
Quiciera saber en que parte de mexico
se encuetra el arbol sgrado deceiba
gracias espero su respuesta…
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